Crónica de una muerte anunciada

ccmFinalmente, tras muchos rumores hoy domingo 29 se ha anunciado la intervención de la Caja de Castilla la Mancha CCM. Durante las últimas semanas desde el Consejo de Administración de dicha entidad a la par que se apelaba a la confianza en dicha caja, se intentaba a la desesperada lograr un acuerdo de integración. Hay que decir, que CCM sondeó a Caja Madrid, Ibercaja y Unicaja. Sin embargo, unas veces por problemas de mayorías políticas (el PSOE quería tener mayoría en el Consejo resultante) y otras por las propias dificultades de la Caja no salieron adelante.

De esta manera, al regulador, El Banco de España no le ha quedado más remedio que optar por la intervención, algo que no sucedía desde el Caso Banesto. Llegados a ese punto, me gustaría analizar el porqué de las dificultades de CCM. Para ellos, en primer lugar os adjunto el listado de los principales deudores, extraído del blog gurusblog.

Román Sanahuja. 121 millones. De origen catalán, la familia Sanahuja logró hacerse con la mayoría del capital de Metrovacesa tras una cruenta lucha con el ex presidente, Joaquín Rivero. La caja manchega les financió casi todas sus operaciones, aunque hoy los Sanahuja están apartados de la gestión de la inmobiliaria, que ha acabado en manos de los bancos.

Ignacio Barco. 343 millones. Socio de Díaz de Mera en varios negocios de comunicación de la provincia de Ciudad Real, el empresario Ignacio Barco forma parte también del accionariado del aeropuerto manchego y es propietario de las conocidas bodegas Pago del Vicario, en Ciudad Real. Es el segundo mayor deudor de la caja, con 343 millones de euros.

Antonio M. Méndez Pozo. 115 millones. El propietario del Diario de Burgos, conocido como ‘Michel’ Méndez Pozo, es de origen castellano-leonés, aunque logró extender su influencia a la Comunidad manchega tras comprarle a Vocento las cabeceras de La Tribuna. Participa en muchos proyectos inmobiliarios junto a los empresarios anteriores.

Domingo Díaz de Mera. 110 millones. El empresario manchego ha estado presente, siempre desde un segundo plano, en las mayores operaciones urbanísticas en pleno ‘boom’ inmobiliario. Ex accionista de Metrovacesa, de la que se salió para invertir en Colonial, preside el club balonmano Ciudad Real y es el principal promotor del aeropuerto de Ciudad Real.

Este compendio nos demuestra la exposición de CCM al mercado inmobiliario, unido a sus participaciones en Colonial y Metrovacesa que tanto daño le han hecho. Se aprecia, por tanto que la Caja no supo provisionar a tiempo las posibles contracciones del mercado inmobiliario, sino que optó por una política incoherente. En este sentido, cabe mencionar el otorgamiento de 300 millones de euros a Martinsa a tres meses de que la inmobiliaria presentara concurso de acreedores, y cuando ya se preveía la escasa viabilidad de dicha empresa. Esto es solo una muestra, de la nefasta política de la caja de ahorro manchega.

En este sentido, el Consejo de Administración no ha sabido estar a la altura de lo que supone regir una entidad financiera y las implicaciones que ello conlleva. Quizá lo fácil sea ahora echar balones fuera y argumentar que la intervención se debe a la fuga de depósitos auspiciada por el Partido Popular con su campaña de difamación. Sin embargo, a pesar que los métodos de los conservadores sean más que cuestionables, esto no puede significar apartar la vista de que la labor de los responsables de la entidad ha sido completamente inepta.

Sinceramente, he de deciros que esta situación me duele más aún por mi condición de castellano-manchego y por las consecuencias que la intervención va a tener para la región, puesto que, la mayoría de los proyectos de infraestructuras (Autovías, Aeropuerto de Ciudad Real, Parque de Ocio del Reino del Quijote) dependían de la financiación de CCM y dada la situación quedarán paralizado con lo que ello conllevará para el desarrollo de la región.

Para concluir, me gustaría lanzar una reflexión, y es la política en torno a las Cajas de Ahorros. Se trata de entidades, sin dueño, en las que los puestos directivos los copan los partidos políticos, los sindicatos, y otros agentes sociales. Sin embargo, cabría cuestionarse si estos son los más capacitados para regir la política de una entidad financiera, por su enorme complejidad y por la implicación para los ahorradores. Quizá, este debiera ser el primer paso, para cambiar dicho modelo y convertir las Cajas de Ahorros en Sociedades Anónimas que deban responder de su actuación ante su accionariado. De todas maneras, esto es un pensamiento utópico


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: